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Primeros pasos

Infancia y primeros pasos en las artes plásticas

Aunque Manolo García se crió en el barrio barcelonés de Poblenou, su nacimiento es de origen dudoso; sus raíces familiares están en la provincia de Albacete, en el pueblo serrano de Férez, debido a lo cual existe cierta ambigüedad en las biografías escritas sobre el artista o alguno de los grupos a los que perteneció.

Manolo García que nació en Albacete hace 38 años y emigró a Barcelona siendo bastante joven, cuenta que tiene los orígenes confusos porque en Cataluña algunos le llaman "charnego" y en su ciudad natal le apodan despectivamente "el catalán" 
-Marta Llimona, Cosmopolitan, 1992-


Manolo, en la boda de sus padres


Canto en español porque mi madre, desde la cuna, me habló en castellano. Porque ella es manchega, de lo que antes era la región de Murcia y que pasó a ser Castilla-La Mancha. 
-Manolo García-

Yo soy catalán por azares históricos que todos conocemos. Soy castellanoparlante, pero catalán, que quede bien claro: soy nacido en Barcelona y defiendo mi catalanidad… 
-Manolo García-

Su infancia estuvo marcada por sus primeros coqueteos artísticos. A la temprana edad de 7 años se encontraba realizando performances en la terraza de su hogar en las que ya combinaba distintos enfoques artísticos mezclando la pintura con desechos industriales como bidones o plásticos y otros elementos de difícil categorización. Todo ello alternado con sus estudios básicos obligatorios.

El perfil artístico que primero empezó a manifestar fue su afición a la pintura y la plástica. A los 14 años aún continuaba experimentando con las posibilidades de las artes plásticas, dedicándose a probar nuevos productos y pegamentos, mediante una formación totalmente autodidacta y con carácter amateur. No es hasta poco después cuando entra en el mundo laboral como pintor de cuadros al óleo, donde  se convirtió en un especialista en cielos y lagos, debido a que se encargaba de rellenar las zonas azules de los paisajes, generalmente cielos y lagos.

(Había un periódico en Barcelona y en su sección de demandas había ofertas de trabajo (no como ahora, que hay poquita cosa) y en una de las ocasiones que yo miraba -porque yo cambié de trabajo en diecinueve ocasiones (lo tengo contado)- encontré un anuncio: Falta chico para taller de pintura para cuadros al oleo...
Llegué allí muy contento y, como en el casting de Operación Triunfo, había quinientas personas.
Me puse en la cola con mi bocadillo toda la mañana esperando, y cuando llegó mi turno un señor me probó.
"Muy jovencito eres tú, no? Cuantos años tienes? -Pues catorce años... -y tú pintas? -Bueno yo lo intento..."
Yo ya pintaba en mi casa, y a los oleos ya les daba desde los nueve o diez años... Y hacía mezclas de colores, paisajes, copiaba estampitas; a mi madre le hacía virgenes... Y claro, la prueba estaba chupada para mi. 
-Hazme un cielo-  Era un pintor que se dedicaba a hacer cuadros de esos que se regalan con un tresillo.
"-¡Compre un tresillo y le regalamos un cuadro!- Una cacería."
Los caballitos, las casitas y los cazadores se hacían con un molde.
Me admitiron, habíamos varios chicos y yo hacía cielos y lagos. Era como una cadena.
Yo tenía en mi paleta blanco, azul, magenta; tenía cuatro colores. Con eso, hacía unos cielos violáceos, atardeceres muy chillones, muy horteras, muy kitsch... Pero muy bonitos, todo hay que decirlo. Y luego abajo los lagos, las nubes reflejadas, chupado.
Mi compañero de al lado, que era más grande y lo hacía mejor, hacía los ciervos, los cuernos...
Y ya el maestro acababa la obra, porque el hombre era un pintor, y firmaba. Y a otro.
Nos hacíamos a la semana ochenta o noventa cuadros. Muy divertido, ahí estuve con ese señor y tengo un gratísimo recuerdo de él, estuve un añito y medio con él y me lo pasé muy muy bien.
-Manolo García-)



Manolo a los quince años. Le llamaban "El Camisetas".

Tras acabar sus estudios básicos, en torno a los 17 años, Manuel García comienza a dar tumbos en el mundo laboral, con trabajos como empleado de una empresa metalúrgica, donde ganó un concurso de dibujo organizado por la propia empresa, o botones en una agencia de publicidad, al tiempo que seguía su progresión artística. Buscando su vocación empieza a trabajar en el estudio de diseño gráfico de dicha empresa publicitaria, es entonces cuando decide estudiar diseño gráfico, matriculándose en la l’Escola d’Arts Aplicades i Oficis Artístics de Barcelona, donde recibe su primera formación especializada sobre las artes plásticas.


Manolo y su abuela

A los 21 años, inmerso ya en el mundo de la música siendo componente de diversas bandas locales, trabajaba como diseñador para casas discográficas dedicadas a la realización de covers (copias piratas) de los LPs nacionales de más éxito de mediados de los 70. Durante seis años de trabajo en dicha discográfica, Manolo García llegó a realizar los diseños de más de 400 carátulas, generalmente de formato casete.

Single que diseñó Manolo para Loquillo, en Discos Kriminales.

Gracias a sus propios estudios y conocimientos y al aprendizaje adquirido en sus diversos oficios artísticos que le hicieron diseñador gráfico, el cantante ha compaginado la afición a la pintura con la de la música, ya sea diseñando los carteles, decorados para ser proyectados o creando él mismo las portadas.

Fotograma de "La Batalla del Porro" 1981


En 1981, al acabar el servicio militar, Manolo García llegó a rodar unas escenas al final de la película con guión de Francesc Bellmunt, La batalla del porro, a la que llegó por casualidad supliendo a un compañero que no pudo asistir al rodaje.

Iniciación en el mundo de la música

Manolo García comienza su andadura musical también a muy temprana edad, pasando la mayor parte de su juventud conviviendo entre sus dos principales iniciativas artísticas, la pintura y la música. Pero no es hasta los 25 años cuando consigue su primer contrato discográfico.

La primera vez que subí a un escenario tendría 8 años, en un centro Moral y Cultural de mi barrio de Barcelona, Poblenou. Allí me desmayé directamente. Cuando canté ya en el instituto, tenía 13 años pero aún estaba muy nervioso... Las rodillas me chocaban, clak, clak, clak... Luego vi a Rafael en una peli que se llamaba "Digan lo que digan" y pensé: "Quiero ser como este señor cuando sea mayor" -Manolo García-

Tras unos años en los que su afición por las artes plásticas eclipsó sus intereses musicales, Manolo decide comprar su primera batería con ayuda económica familiar. Tras un tiempo de práctica, pasó a formar parte de un conjunto musical llamado Materia Gris, en el cual García era el batería.

Manolo. Batería de orquestas de baile.

Con Materia Gris, Manolo realizó actuaciones durante cuatro años, todas ellas de carácter local dentro de Cataluña, tocando en fiestas patronales, bautizos y demás celebraciones cotidianas. Tocaban canciones de los grupos nacionales de éxito y canciones populares, aunque solían acabar los conciertos tocando temas de grupos clásicos del rock and roll cuando su público empezaba a escasear. En los últimos momentos antes de la desaparición del grupo, cambió su nombre a Satán.

“Yo empecé con 13 años en un concurso de conjuntos del barrio en el setenta y tantos. Tocamos All right now, de Free; Who’ll stop the rain?, de los Credence y uno nuestro, que con 13 o 14 ya teníamos los cojones de tener un tema propio. Entonces, ya estaba loco por la música. Veía a Queen o a Santana y pensaba: ‘¡Hostia! ¡Esto es el rock and roll! ¡Esto es un cañonazo de energía, es la vida! ¡Qué bonito, qué bien…!’. Pues sigo en eso. Conque vengan a verme tocar… A mí me gusta toda la música. He tocado con orquestas boleros, pasodobles, rancheras… Y, de vez en cuando, me toco un bolero y me quedo tan ancho. Pero a mí, la emoción me la han provocado los Eagles y los Lynyrd Skynyrd. Yo descubrí el In-a-gadda-da-vida, de Iron Butterfly, cuando estaba trabajando en una carpintería y con unos palicos que me hice estaba todo el día ta-ca-ta-ca-ta… Me ponía el disco y me aprendía el solo de batería, que era larguísimo. Un bolero es música, pero yo he crecido en el rock, que es algo que si te entra, es a saco: te conviertes en un peludo, en alguien diferente, y empiezas a separarte de la manada. Deja de gustarte tanto el fútbol y pasas de ir a los guateques de tu barrio porque quieres estar en otros sitios en los que se oye otra música. La turbina te coge y te succiona y eso es ya para toda la vida. Yo me apunto a un bombardeo: a la alegría, al baile y a todo. Pero también quiero que me hagan flotar y para eso está el rock”

Manolo, batería y Look progre.
                             

Tocábamos en la costa y parra los extranjeros. Y yo cantaba en un inglés macarrónico, a lo mejor me aprendía de una frase una palabra y el resto me lo inventaba yo. Mi osadía llegaba a grados extremos y no tenía ni idea y me dedicaba a hacer "yes, reis, reis, ay ras ras" para el asombro y despitorre de los guiris. Yo que sé, cantábamos por ejemplo, "Love me do" de los Beatles, y yo decía: "love, love me do, sin-guán ei-mir-tú..." Hasta que un día pensé... ¿y si cambio las letras por frases en español y digo con la música de "Love me do" "...quiéreme tú a mí, comprame un coche..."? Total, que empezamos a hacer traducciones libres y después me di cuenta de que tampoco hace falta decir "te quiero, te adoro, te compro un loro" sino que también puedes decir "me voy a Jamaica y me tomo un café con leche". Y ahí comenzó mi pequeña carrera como compositor de letras...
-Manolo García-

El siguiente conjunto musical en el que residió fue Silma y su Conjunto, grupo en el que siguieron la misma línea de actuaciones que su predecesor, pero fue en éste cuando Manolo empezó a ganar protagonismo como vocalista, ya que Silma, vocalista habitual del grupo, cedía el micrófono para que Manolo García cantara sus primeros temas en directo.

Cuando entró de diseñador gráfico de discográficas de dudosa legalidad, consiguió grabar algunos covers de artistas consagrados como Miguel Bosé, la Orquesta Mondragón, Miguel Ríos o Triana, siendo este último el único del que se tiene acceso. El Cover de Triana presumiblemente de principios de 1980, es el primer documento sonoro conocido donde se recoge la voz del cantante español, está compuesto por 6 canciones de las más populares del grupo, en las que García puso voz y tocó la batería.

Manolo, cantante de covers

Antes de conseguir grabar un álbum con composiciones propias, participó en la grabación de Tengo una idea (1980) del cantante nacido en Argentina pero residente en España, Sergio Makaroff, junto a otros músicos con los que más adelante formaría su propia banda como son Antonio Fidel, Josep Lluís Pérez y Esteban Martín. Manolo tocó la batería e hizo algunos coros en el disco del cantante argentino como se aprecia en canciones como Explorador celeste.


Sergio Makaroff - Tendo una Idea. Los músicos de apoyo se independizaron e hicieron Los Rápidos.
 

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